Tuc de Molières (3010m)

Unos días soleados, unas condiciones nivológicas buenas, estupenda compañía y un traje de ganas de unas cuantas tallas de más. Esos fueron los ingredientes del último fin de semana de enero de este mismo año.
Cogeremos los cachivaches de ir al monte y nos pondremos rumbo a la Vall d’Arán, tierra todavía desconocida para nosotros.
Remontaremos el valle de Molières hasta llegar al Plan dera Rasa. Iremos siguiendo las huellas de unas raquetas que nos adentrarán en un bonito bosque de pino y hayas, desnudo en esta época, dormido. Mientras andamos por él, intento imaginar como habrá sido su belleza unos cuantos meses atrás. El río Noguera Ribagorçana, nos queda a la izquierda. Ahogado va quedando su sonido conforme avanzamos. Un espeso manto de nieve y hielo lo cubre hasta poco a poco silenciarlo.  Unos metros más arriba la descarnada vegetación desaparece, el valle, que parece encajonarse, de pronto se abre dejando al descubierto un inmenso escalón granítico.

Seguiremos ascendiendo bajo una impresionante muralla rocosa hasta llegar a la Pleta Naua. Habrá que apretar un poco pues la subida no nos da tregua alguna. De pronto y cuando pienso en cuanto nos quedará todavía hasta llegar al refugio de Molières, lo vemos a lo lejos, pequeñito, camuflado entre los colores de la roca que tiene de fondo. Conforme vamos acercándonos a el nos damos cuenta que es una lata de color narajan chillón emplazada en un mirador privilegiado. Las vistas del valle son sorprendentemente bellas.


Pararemos solamente unos minutos para poder comer y beber alguna cosa antes de continuar la marcha. A partir de aquí no seguiremos el sendero marcado en el mapa, este baja cerca de los lagos de Molières, sino que subiremos siguiendo las zizagueantes huellas de unos esquís que nos preceden, hasta situarnos bajo unos contrafuertes intimidatorios. No se a que altitud deberemos encontrarnos en ese momento pero bajo nuestros pies una larga y tendida pala de nieve va a dar a los lagos, tapados en estas fechas, hace que el flanqueo resulte espectacular.

Mientras tanto y desde que llegamos a la altura del refugio, el Pico Mulleres nos observa impávido mientras nosotros le miramos a el. Nos quedan pocos metros para llegar al collado. Estamos debajo del impresionante Cap deth Hòro (2969m). En este lugar encontraremos una zona cómoda por la que escalar los últimos 7 u 8 metros que nos separan de la arista que nos conducirá a la cima. No es difícil, las reseñas la catalogan como I (hay buenas presas donde agarrarse) pero si que tiene mucho ambiente y eso me hará dudar un ratito hasta que con decisión lo superaré. La bajada puede resultar más espectacular aún porque las vistas las vamos a tener de cara.


Estamos a pocos metros de la cima. Por ese lado encontramos hielo por no hablar del soberbio paisaje que nos recibe nada más asomar la cabeza a la arista. Lo mejor?? pues que estamos completamente solos. Nosotros y la montaña. Nosotros y el crujir del hielo a nuestro paso. Yo y mi respiración acompasada y la fresca brisa que sonroja mi cara. Hemos llegado a la cumbre. Mis ojos brillan, miro a mi compañero y éste me sonríe.





No estaremos mucho tiempo ahí arriba, es tarde y hay que volver, el camino es muy largo y a estas horas será fatigoso, la nieve está ya demasiado blanda.



NOTAS:
En la boca sur del túnel de Vielha estamos a 1609m, por lo tanto el desnivel mínimo de ascenso que realizaremos esta jornada será de 1400m. Aproximadamente unos 14km ida y vuelta. El tiempo que tardamos, contando la hora y media de descanso fueron de 10.30h. Esta ascensión en invierno requiere muy buenas condiciones físicas. A tener muy encuenta que es una zona muy propensa a los aludes, las condicones nivológicas deberan ser inmejorables

8 comentarios

  1. Me alegro de volver a leerte por aquí 😉

    Que envidia de recorrido, pedazo de ruta que os habéis marcado… con dureza pero sin que sea necesario sufrir a la par que preciosa por las fotos que nos enseñas.

    No dejes de contarnos tus experiencias.

    Un saludo!

  2. Sí, ciertamente hay que estar bien en forma para darse la paliza que os habéis pegado vosotros, pero vale la pena…
    Las últimas fotos son espectaculares! Que no hubiera dado yo por estar allí en esos instantes de sol y luz 🙂

    Besos!

  3. VEIG QUE ESTÀS DEL TOT POSADA EN AQUEST MÓN FANTÀSTIC ON ES POT BALLAR ENTRE EL NUBOLS.
    JA HO SAPS…, RISC ASSUMIT SEMPRE,
    PERÒ AMB SENY I PLENAMENT CONSCIENT.

    UNA ABRAÇADA I A CONTINUAR SENTINT.

  4. Eiiiiiiii…guapoooooooo…el vaig fer ja fà uns quans anys,al estiu.
    El muralló final crec que es mes impactant sensa neu, tot que la neu acollona per el gran desnivell.

    salut
    joan

  5. Referent al teu comentari, jo també tinc una percepció molt clara de com ets tu.I et tinc en molt bon concepte, t’ho asseguro.
    És curiós, però així passa, a través del que publicas, de mica a mica et vas forman la imatge de la persona y sobretot de la seva sensibilitat, i en el teu cas, ja he descobert que en tens molta.
    Una abraçada!!

  6. ¡Otro 3 mil más al bote, enhorabuena!. Genial el reportaje. Saludos, Joana :o).

  7. Y hay muchos aludes por ahi??? saludos

  8. No se decirte si hay muchos o pocos aludes por ahí. Todo dependerá de la cantidad de nieve, de como la misma se transforme, etc….. Es una zona de riesgo y antes de hacer cualquier tipo de actividad invernal en ella pues hay que tener en cuenta este apunte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *