Nutrición, Seguridad y Salud en la Montaña

Este mes de mayo ya estará en las principales bibliotecas del país un nuevo libro:  “Nutrición, Seguridad y Salud en la Montaña”.  Un libro que me ha supuesto un verdadero desafío y no precisamente por el hecho de escribir, eso para mí es algo fácil, sino porque rompe un poco con las reglas establecidas y bendecidas de las grandes instituciones que existen sobre nutrición.  He querido tenerlo en cuenta porque la gran mayoría de los estudios en los que se basan esas “reglas” son observacionales y generalmente muy viejos y desfasados, por ello he incluido unas cuantas reseñas bibliográficas para que el lector pueda ver que las cosas están así.  Además, existe una gran diversidad de estudios contradictorios, por lo que es muy complicado afirmar que algo es realmente cierto e inamovible.  También me ha resultado algo complicado el querer resumir, en tan poco espacio, todo el conocimiento que he ido adquiriendo a lo largo de mi vida profesional (empecé en 2004 en el mundo de las terapias naturales y la alimentación) por lo que espero que comprendáis que no me haya extendido mucho más, aunque algunos seguro que lo agradecerán.

Empecé estudiando terapias naturales cuya base es la alimentación y buenos hábitos de vida.  Fui vegetariana muchos años, durante los cuales comí pescado muy de vez en cuando (coincidiendo con las reuniones familiares la mayoría de las veces), alimentación que hará unos 5 años abandoné.  En un primer momento mi cuerpo reaccionó de la forma que esperaba, las incipientes tendinitis que sufría desaparecieron, también se redujeron muchísimo los síntomas de rinitis alérgica que padecía desde que nací.  Dejé de fumar (casi dos cajetillas al día) en aquel tiempo y empecé a realizar más ejercicio físico, al que acompañé con frecuentes salidas a la montaña.  El cuidar mucho más mi alimentación , practicar más deporte y eliminar ese hábito tan pernicioso favoreció en gran medida la desaparición de esa desagradable sintomatología.

Pero, ¿por qué abandoné el vegetarianismo?

Sencillamente porque en el momento en que dejé de hacer tanto deporte mi cuerpo empezó a almacenar grasa de una forma rápida y progresiva, en poco tiempo me encontré con unos 8-9 kg añadidos a los que ya tenía.  Sí, pese a comer muy bien, hacer una hora y media de ejercicio cada día y pasar el fin de semana en la montaña afrontando duras jornadas (peso, distancia y desnivel) nunca perdí los 7 kg de grasa que tenía acumulados y a los que más tarde se incorporaría el resto.  Ese hecho me llevó a querer investigar la razón por la que eso sucedía llegando a unas conclusiones que me dejaron bastante desconcertada, todo ello vendría de la mano de Leo Pruimboom y la psiconeuroinmunología. Ciertamente, en esos momentos, me resultaba complicadísimo conciliar todo lo que había aprendido con lo que estaba descubriendo, sobretodo en lo referente a la nutrición vegetariana, macrobiótica o la que se recomienda hoy día como dieta equilibrada/mediterránea para cualquier persona, sin embargo ha sido posible.  He podido observar los cambios en mi misma, mayormente a nivel energético:  más vitalidad, energía, motivación o rendimiento deportivo (sin realizar apenas ejercicio físico); mi sistema inmunitario ya no está tan resentido, antes eran continuos los brotes de herpes labial (1 ó 2 por mes), ahora coinciden con momentos puntuales de exceso de estrés (1 ó 2 cada 5-6 meses) y espero reducirlos a cero.  La disminución de grasa almacenada está siendo lenta pero ininterrumpida; he aprendido a utilizarla en los momentos que más necesito, también mientras duermo y lo que es mejor:  he ganado flexibilidad metabólica.

¿Cómo ha afectado este cambio en mis actividades en la montaña?

Lo he vivido como un cambio muy beneficioso. Recuerdo que siempre fue un suplicio desayunar y ponerme en marcha, nunca me entraba nada en el estómago y menos aún si tenía que ponerme a caminar de inmediato, sin embargo lo hacía, así lo había aprendido y así yo misma lo recomendaba con la idea principal de que el desayuno es la comida más importante del día y más aún si me esperaba una dura jornada en el monte.

Hace unos 5-6 años pensé que la falta de vitalidad era propia de la edad sin embargo, he comprobado que ahora, con mis 45 años recién cumplidos tengo mucha más que la que gastaba a los 25.  Espero que encontréis en este libro la punta de la madeja por la que tirar para que se os abra a otra nueva forma de entender la nutrición.

La primera parte de este libro la ha escrito Antxon Burcio (guía de alta montaña y de descenso de barrancos de la UIAGM -Asociación Internacional de Guías de Montaña-. Técnico-docente de deportes de montaña y de salvamento en montaña por la FEDME/EEAM y durante más de treinta años ligado al montañismo vasco como director técnico de la Federación Vasca de Montaña/ EMF) y en ella encontraréis todo lo que hay que saber sobre como prevenir y afrontar los posibles incidentes que pueden producirse en la montaña, además de enseñaros a valorar ciertos aspectos montañeros de una forma clara y concisa para que os sirva de referencia a la hora de organizar y planificar vuestras salidas a la montaña.

Agradecer a SUA, y sobretodo a Txusma Pérez Azaceta la oportunidad de poder compartir mis conocimientos.

“Ciertamente, para muchos de los que acuden a la montaña la seguridad en la práctica de sus diferentes actividades no está muy asumida, y este es uno de los mayores problemas al que enfrentarse en nuestros días.

Antxon Burcio, todo un experto en seguridad, ha tratado de reflejar todo lo que a lo largo de sus más de cincuenta años de actividad en la montaña ha aprendido como él dice: “de mis mayores, de mis amigos, de mis errores, de los múltiples cursos de formación en los que he participado…; en una palabra, todo lo aprendido de mis experiencias, gracias a las cuales he disfrutado tanto y continúo disfrutando cada vez que acudo a la montaña”.

El creciente interés por los deportes de montaña parece haber impulsado un floreciente mercado en torno a los alimentos funcionales específicos, concentrados y tecnificados, para este tipo de actividades. Desde inicios del siglo XIX la industria alimentaria ha evolucionado a una velocidad vertiginosa, su crecimiento ha ido encaminado a poder suministrar una amplia oferta de productos cada vez más elaborados. Pero, ¿realmente son adecuados? ¿podemos confiar en que cubrirán nuestras necesidades nutritivas? ¿verdaderamente los necesitamos?”

Joana García, experta en nutrición, nos desvelará todas estas claves aplicadas al excursionismo, travesías, alpinismo de alto nivel, marchas, carreras, ascenciones….” (SUA edizioak)

Nutrición, seguridad y salud en la Montaña

Nutrición, seguridad y salud en la montaña

AUTORES: Antxon Burcio, Joana García

COLECCIÓN: Edizio bereziak

LENGUA: castellano

PÁGINAS: 168

FORMATO: 160 x 205, rústica.

FECHA DE PUBLICACIÓN: Mayo, 2016

PRECIO: 17,35€

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