Moncayo (2316m)

Muchos días sin aparecer por el blog, perdida entre pensamientos, impresiones y emociones nuevas; aún así sigo saliendo a la montaña, sigo dejándome sorprender por ella.  Es un placer descubrir nuevos lugares, conocer nuevas gentes, compartir momentos inolvidables con los amigos.

Es 13 de Marzo de 2010.  Aprovechando unas gestiones por Zaragoza pensamos que será buena idea madrugar y acercarnos a la ibérica aragonesa, aún desconocida para nosotros.

A lo lejos observamos se están formando nubes en las cimas y parece que tal como cuentan los que conocen el macizo……. está soplando el viento.

Llegaremos hasta el albergue del Santuario de la Dehesa del Moncayo, con el coche.  Hemos encontrado algunos fuera de la pista por culpa del hielo…. son 5 km de pista que si está helada es delicado subir hasta allí, mejor dejar el coche en alguno de los párquings que hay más abajo si no llevamos 4×4 o cadenas.

La pista es un espectáculo.  Hemos entrado en el bosque de hielo.  El contraste de las ramas heladas, el nítido azul del cielo con las nubes jugando al escondite entre los árboles y el sol, es sencillamente bellísimo.

Miles de diminutas joyas brillan por todas partes y es difícil expresar lo que siento contemplándolo. Desde mi escritorio recuerdo vívidamente la emoción de ser la protagonista de un cuento de hadas, la agitación de verme nuevamente sorprendida en la siguiente curva.  Es posible que exista un lugar tan hermoso, lo estoy viendo ahí delante.
Empezamos a caminar muy tarde y viendo lo que encontraremos pocos metros antes de la cima, casi mejor haber empezado a esas horas.  Estando en el albergue alguien se acerca a mí y dice que me conoce!! es un forero de mendiak.net.   Más arriba haremos el resto de la ascensión juntos, con un par de amigos suyos y otro muchacho que iba solo (sus compañeros desistieron de hacer cima).
Siguiendo la huella nos adentramos en el reino blanco, donde una perfecta y pulcra nieve polvo decoraba todo lo que me alcanzaba la vista.
Solo se escuchaba el tenue rumor del viento entre los árboles y el silencio de la calma.
                       
Mi cara dibuja una gran sonrisa, mi corazón late con fuerza, respiro produndamente para adecuar mi pulso al ritmo de mis piernas.  No necesito nada más.  Lo tengo todo.
Se me agolpan las emociones vividas hace tantas semanas, todavía están frescas en mi memoria.
Conforme avanzamos el bosque empieza a clarear, las nubes juegan en el cielo, vienen y van a merced del viento que las arropa.  Los árboles parecen orgullosos de vestir sus lujosos ropajes tejidos en gemas multicolores a la luz del sol.
Seguimos caminando  hasta que llegaremos al circo glaciar pozo de San Miguel o Cucharón.
El bosque se ha terminado y ante nosotros se abre un lugar donde se aprecia el rigor de la meteorología del lugar y por lo que se ve, no debe ser ninguna broma.
El circo ante nosotros.  Al fondo a la derecha es por donde subiremos.  La niebla nos dará alcance bastante antes de llegar a la cima.  Encontraremos muchos metros de hielo durante la subida que hará que avancemos con extremo cuidado.
Los seis compañeros haremos cima entre un viento gélido y una espesa niebla. No podremos estar mucho tiempo ahí arriba, lo justo para unas fotos.
La bajada es lenta, la placa de hielo no se puede esquivar y la inclinación es considerable.  Poquito a poquito y sin ninguna visibilidad iremos descendiendo hasta donde la pendiente es menor y la nieve vuelve a ser ese polvo tan goloso.
Y como no, unas buenas cervezas entre camaradas una vez en el albergue.  Momentos realmente plenos, en los que solamente soy, solamente existo.

2 comentarios

  1. Gràcies per visitar-me de nou i això m'ha donat l'oportunitat d'acompanyar-te en aquests preciós conte de fades.Des d'aquí on ho estic disfrutant tot és molt fàcil, però ja m'imagino com déuen ser de dures aquestes travesses…Encara que penso que la teva gran sensació, que jo no podré experimentar mai aquí asseguda, ha de ser com què, tu sí que tens alas et llances i voles!!
    Gràcies per compartir aquests moments.
    Una abraçada molt forta.

  2. Endevant.. sempre endevant… ;-)))

    El Moncayo tiene su "lado óscuro"… preciosas fotos..

    Un placer volver a leerte. ;-)))

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *