(Fotografía: playa en el cámping Miramar una tarde de 2009)

La niña que hay en tí

Miraba el mar, ¿y en qué pensaba?
Ella solo estaba tranquila, observando el vaivén de las olas,
imaginando quien sabe que nueva aventura o excitante sueño,
 atravesando su mente como una ráfaga de aire fresco.
Miraba el mar, ¿qué importa en que pensaba?
Seguramente sentía más que otra cosa, ¿porqué no? después de todo era una niña.
Una niña pequeña.
Pues como sino, habría de sentirse.
Más allá del pensamiento está la inocencia, la sencillez, la pureza.
Todo lo que hace que el hombre sienta lo que es.

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