IZU (829m) -ARTIKUTZA-

LIGERA DE EQUIPAJE.  1ª SEMANA.Mi primera cima semi-trotando.  Digo semi-trotando (que no corriendo) porque tenía muchísimas ganas de experimentar lo que es moverme algo más rápido, de lo que en general hago en la montaña, y fuera de los límites de la urbe.  Ligera de equipaje pues para mí es una novedad no llevar prácticamente peso a mis espaldas y zapatillas que no pasan de los 300g.  La libertad que se siente es increíble.

Hace un tiempo que ando dándole vueltas al asunto, también pensando en cual podría ser la forma de poder compartir mi experiencia con todo aquel que necesite un empujón para animarse ha hacer algo así en su vida.  Y creo que la mejor forma es ésta: aportar cada semana mis avances y vivencias de esta nueva etapa de mi vida.
Aunque mis pasos por la montaña son muy recientes, la primera vez que realicé una ruta fue en el Pirineo (2005), me ha dado tiempo a disfrutar de varias actividades increíbles relacionadas con ella, como la escalada, ascensiones con nieve/hielo en Pirineos y Alpes, BTT, pero sobretodo trekking.  Para poder disfrutar de esas actividades me obligaba a meterme entre las paredes de un gimnasio del que salía, a veces muy a menudo, a correr por las calles de mi ciudad hasta el pueblo más cercano y vuelta otra vez.  Nunca se me ocurrió ir más allá en ese sentido.
Llevo poco más de dos años y medio viviendo en Donostia y aunque la mudanza fue para mejor uno no se libra del estrés que supone un cambio tan grande en su vida.  Lo dejas todo atrás y decides que ya es hora de vivir tu vida con todas las consecuencias.  Esas consecuencias fueron, entre otras muchísimo menos fatigosas, un sobrepeso de casi 10kg añadido al que  ya llevaba encima y del que no me había librado, pese a que entrenaba prácticamente a diario y pasaba el fin de semana enredando en mis Pirineos queridos.
De pronto te despiertas y dices basta, así que zapatilla en mano me echo a correr.  Mis piernas gritan y mi pecho amenaza con  reventar si no paro inmediatamente. Entonces recuerdo uno por uno todos mis momentos de gula desenfrenada porque total…. ya me pondré en onda.  La onda pasa rapidísimo y cuando te quieres dar cuenta ya la has liado parda. ¿Y ahora qué?  Pues me deshice de esos casi 10kg de mochila adicional con unos cuantos meses de buena mesa y buen propósito y decidí que quería correr por la montaña.  Durante esos meses he podido disfrutar de lugares preciosos cerca de mi casa, sin asfalto.  Senderos que rodean la costa como Ulía o Jaizkibel y más montañosos como San Marcos, Adarra e incluso por los alrededores de Urdaburu y el Pirineo.  Nada continuo, más bien intermitente.  Pero me ha dejado algo impreso:  adoro correr en la montaña, en senderos de hierba, tierra, musgo y hojas. Adoro encontrarme con ovejas, vacas, caballos, águilas, lagartijas, mariposas, abejas, abejorros…. hasta empiezan a darme igual el barro, los tábanos y las garrapatas.A punto de cumplir los 43 y con una idea chiflada en la cabeza: hacer una ruta en la montaña y correr…. bueno…. trotar todo lo que pueda y observar que pasa.
El recorrido elegido es por la finca de Artikutza haciendo cima en Izu.  Salimos desde la casa del guarda (Eskax 645m), dejando ésta a la derecha, y empezamos el trote cuesta arriba, poco tiempo, en unos metros el sendero es más llano y me permite avanzar un poco mejor.  Aún así, intercala bastantes pendientes moderadas que me hacen creer que cada latido de mi corazón va a ser el último.

La sensación es muy buena, en general, correr en un entorno así es una verdadera maravilla.  Si hay algo que no me gusta de correr en la ciudad es el impacto que recibe mi cuerpo contra el suelo y aunque las zapatillas son adecuadas no es comparable a hacerlo en un suelo blando.
Trote, trote, saltito, saltito, trote, saltito.  El sendero sube y baja y eso me gusta mucho.

Un buen tramo en pendiente moderada que me obliga a parar, no tengo suficientes reservas de glucógeno para lo que el terreno me exige y menos aún entrenamiento, así que cambio el ritmo a un paso rápido.  No me importa, el latido de mi corazón es soportable y espero llegar a terreno más amable y llevadero.

Es extraño, no me gusta mucho correr cuesta abajo, se me hace raro y creo que voy más despacio que trotando en llano.  Lo de saltar no lo llevo bien, se me atraganta y voy torpe.  No me apetece caerme y hacerme una avería a estas alturas. Llegamos al collado de Burnaiztegi (714m) y seguimos por el borde del cordal.  Durante unos 3 ó 4 kilómetros ininterrumpidos no hay prácticamente pendiente en ascenso,  llano, ligeros descensos, más llano.  Da gusto y no paro.

Se puede apreciar la distancia que nos queda hasta llegar al collado de Pagolleta donde comienza el ascenso a Izu y donde encontramos unos cuantos cromlechs.  Muy suave y con unas vistas preciosas.  La pendiente se mantiene estable.

Una vez en el collado me lo tomo con calma, miro como mi compañero se aleja.  Sin pausa pero apretando el paso llego a la cima de Izu (829m).  De ahí el camino de descenso es fácil, seguiremos las marcas de PR, aunque con bastante pendiente en algunos lugares, hasta llegar a Artikutza.
 

Ya estamos en el poblado y tomamos un respiro.  Particularmente hasta ahí puedo correr, ni si quiera en los tramos más llanos puedo levantar los pies más de lo que supone un paso rápido, no quiero ir despacio aunque soy incapaz de levantar las piernas más de los centímetros necesarios para andar ligera.

Artikutza es una aldea preciosa en territorio navarro (aunque pertenece a Donostia).  Lugar bellísimo al que recomiendo ir en otoño y sobretodo cuando hay niebla o cae txirimiri, pues su encanto y hermosura se multiplica por un millón.

Regresamos por la pista de tierra, antiguo recorrido del tren que ascendia a Planoburu y que funcionó (para dar servicio a las ferrerías) desde 1898 hasta 1918.  Salvada la primera y gran pendiente en ascenso, la pista es prácticamente llana en sus últimos kilómetros hasta llegar a la carretera que nos conducirá de nuevo a Eskax.

3 comentarios

  1. Animo Joana, yo esta temporada he bajado ya unos 10 kilos desde el setiembre pasado, ya veo que el reto es similar yo tbn quiero hacer una carrera de montaña antes de acabar el año, además cuentas con un buen entrenador, dale recuerdos a Txemi, y a seguir dándole duro

  2. Hola Joana, soy Miren del CVCE, tienes las mismas sensaciones que yo cuando corro por el monte. Carlos, mi marido, está muy en forma y ha competido ya en varias carreras. Yo he empezado a hacer mis "pinitos" (ahora estoy lesionada, esguince tobillo).A mí me encantaría salir en alguna carrera de las "cortas" (15-18 km como mucho) y me encantaría entrenar en grupo con mujeres que quieran empezar …Suelo ir a Ulía y me encanta!!!

  3. ANDONI: 10 kilos ya, madre mía!! Yo me imagino que los míos se irán deshaciendo en cada kilómetro, será uno de los efectos colaterales, jajajajajaja.

    MIREN: eso de salir con algún grupo estaría bien, siempre no puedo ir con Txemi. Se que en el CVCE hay gente que sale a correr por Ulía. Un día tenemos que coincidir.

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