Arista de la Paúl-Bardamina (Pico Inferior de la Paúl 3073m / Pico de la Paúl 3078m)

Esta es una de esas salidas al Pirineo que me han enseñado a valorar de otra forma, no tan a la ligera, la información que encuentro en la red sobre la dificultad de una actividad en la montaña.

25 de Julio de 2009

Hace días que estoy pensando en hacer una arista que no sea muy complicada y así ir cogiéndole el gustillo.  Parece que la Paul-Bardamina es la adecuada para empezar, leo por ahí que es bastante fácil y además son 3 tresmiles los que podremos tachar (Inferior de la Paul 3081m, la Paul 3083m y Bardamina 3079m).
Tenemos la intención de dormir en el Ibón de les Alforches y así estar lo más arriba posible.
Subiremos por el Valle de Eriste en dirección al refugio de Angel Orús pero a la altura de la cabaña de les riberes nos desviaremos a la derecha por un sendero casi inexistente que nos llevará hacia la Pleta de la Plana ascendiendo por el barrando d’es Ibons.  El sendero hay que intuirlo, sobretodo por la vegetación que hay, no debe pasar mucha gente por allí y la hierba ha ganado terreno tapando hitos o cualquier marca que nos indique por donde ir.  Esto hará que tardemos más de la cuenta en llegar a donde tenemos intención.

Llegamos a la altura de las cascadas d’es Ibons y Forau de la Llardana.  Tenemos que remontar un poco más hasta encontrar el modo de cruzar el valle al otro lado.  A partir de ahí se pierde el rastro y subimos por donde mejor nos parece y se puede.
Saldremos bastante más arriba de la cabaña de Llardaneta.  Se nos está yendo el día y decidimos vivaquear antes de llegar a los lagos, debemos estar cerca pero no nos apetece seguir subiendo.  Encontramos un lugar precioso para cenar tranquilamente y meternos en los sacos a contemplar como el sol se despide de nosotros.
Estamos solos, no se escucha a nadie, nada, silencio….. me considero afortunada de poder pasar una noche en un lugar como ese…….  El suelo está blandito y el saco muy confortable.   Contemplo como el cielo se tiñe de rosa y añil hasta dejarme vencer por el sueño.
Al día siguiente madrugamos y escondemos las cosas que no vamos a usar entre las piedras que hay en los lagos.  Nos despistaremos en seguir el camino correcto y lo que haremos será atajar por donde me va pareciendo hasta llegar a un inmenso pedregal y de ahí ascencer hacia el collado de la Paúl.  Hay un nevero enorme que no sabíamos en que condiciones encontraríamos y pese a que la mañana está avanzada, la nieve está dura.
Estamos en el collado, impresionados por lo todo lo que estamos viendo.  La arista me deja con la boca abierta, no me la esperaba tan larga y tan afilada……  la verdad es que es preciosa!!!
El inicio no tiene complicación, es muy fácil llegar al primer 3000 del día, el Pico Inferior de la Paúl
A partir de ahí se complica más, hay que extremar las precauciones, da la sensación que en cualquier momento todo se va a desmoronar;  está muy muy descompuesto.  Llegar a la segunda cima me va a costar muchísima tensión.
Hay momentos en que es tan estrecho que tengo que pasar a horcajadas.   El patio que hay a ambos lados corta la respiración.
Es toda una sucesión de trepadas, destrepadas y flanqueos que me dejarán agotada y no físicamente, sino mentalmente.  Nunca había soportado tanto tiempo tanta tensión. Se está convirtiendo en una actividad un poco desagradable.  Me paso todo el tiempo manteniendo la calma y vaciando la mente de pensamientos.  Lo último que me apetece es pensar.
Hay momentos en que no puedo ni ponerme de pie…. aprovecho la fotografía para tomar un descansito.  Posets detrás de mí vigilante, también Gemelos, Veteranos y bien evidente la Brecha de Carrivé.
Creo que en algún momento será menos afilada, más cómoda, yo que se……. que va!!!  no se puede bajar la guardia ni un solo momento.
No se cuanto tiempo tardamos, a mí se me hará eterno, pero llegamos a la segunda cima del día, el Pico de la Paúl.  Mi expresión creo que lo dice todo….
Tenemos que seguir por la arista, no podemos abandonarla, al menos allí todavía no.  El tiempo se está consumiendo….. y no podemos ir más deprisa.
Algunos destrepes me dan mucho miedo, está todo tan descompuesto que ninguna piedra a la que te agarras te ofrece la más mínima seguridad.
La tercera cima del día la tenemos ahí enfrente, el Pico de la Bardamina, está cerca pero en cada paso que doy empleo mucho tiempo.
Llegamos a un punto en que no vemos claro como continuar….. vemos una pequeña brecha y recuerdo la reseña de Joseba , rapelaron hasta llegar a una canal que sería la que cogerían para volver a la arista de nuevo.  Rapelaremos unos 15 metros hasta poder acceder a una canal que parece accesible para poder volver a subir y seguir con el recorrido.
Seguimos cabalgando.
Algunas veces no se puede seguir por el filo y hay que descender un poco hacia el lado izquierdo para volver a ganar de nuevo la cresta.  La opción del flanqueo era lo peor que llevaba en esos momentos, destrepaba rezando y pidiendo que aquellas piedras aguantaran donde quiera que estuvieran sujetas.  De hecho pasábamos por allí solamente rozándolas…….  Mi compañero le quitaba hierro al asunto recordándome una memorable frase de Bruce Lee:  «…..be water my friend, be water..»
Estamos muy cerca del Pico Bardamina y parece que existe una posible escapatoria.  Tenemos que llegar a la brecha que separa la arista del pico y bajar por allí.  Lo malo es que no se puede rapelar así que destreparemos con el mayor cuidado del mundo, aguantando la respiración hasta poner los pies en lugar seguro.
Una vez allí y viendo que lo peor ya había terminado le juré a mi compañero que no volvería a realizar una actividad como esa nunca más (no se si fue un mes más tarde estábamos escalando en la Tres Consejeros al Pico Néouvielle……. son cosas que se dicen en caliente pero que luego uno se olvida, es más….. una vez en el coche pensé que me había gustado y no poco… bastante!!!).
Dejamos para otro día la Bardamina, eran las 5 de la tarde y todavía teníamos que bajar la canal, llegar a los lagos, recoger los cachivaches varios que habíamos escondido y bajar al coche dando la vuelta por el refugio Angel Orús.  Era tan tarde que no era viable haber bajado por donde subimos el día anterior si es que queríamos llegar a casa esa noche pues si de día era perdedor de noche no quería yo averiguarlo.  Así que alargamos algo más la ruta y añadimos un poco más de desnivel positivo a mis anestesiadas piernas; pero me daba igual, estaba a salvo!!!!!
Llegamos al coche a las 11 de la noche entre una nube de mosquitos, polillas, típulas, mariposas y hasta alguna luciérnaga (ir en verano de noche por el bosque con un frontal en la frente es una experiencia inolvidable), pero nunca tan satisfecha y contenta como me sentía en ese momento.
Mientras me cambio de ropa le digo a mi compañero:
– Bueno, parece que no ha estado tan mal, noooo???

NOTA:  no es una arista fácil, lo es si se está acostumbrado a terreno expuesto.  No hay que tomarla a la ligera.  Hay que calcular bien el tiempo y estar acostumbrados a sitios con «ambiente», trepadas y destrepadas delicadas.

4 comentarios

  1. Que pinta mas guapa tiene esa arista. En cuanto se retire la nieve a por ellas…..
    Un besote

  2. Tú lo has dicho… una ascensión que dejan huella.. y que no te dejan descnasar en ningún momento…

    Me recuerda mucho cuando hice la Seil dera baquo .. iba solo…. y tuve algún momento de "crisis"…
    Pero el vivac a 2700 teniendo como compañeros la noche y el silencio.. no tiene precio…

    Endevant.. sempre amunt… ,-)))

  3. Sí, Gabi, lo he pensado…. lo de volver en cuanto se retire la nieve, si es que en el fondo no tengo remedio, jajajaja.

    Peka, la Seil dera baquo me dejó el corazón robado…. me encantaría hacerla este verano, ya te preguntaré alguna cosita ;-)))

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