CORRER

      Me gusta correr.   Ya lo creo que me gusta.
  Empezar es fácil, solo es cuestión de dejarte llevar por el deseo de correr que un día te atrapa.  Venga, vamos a correr.   Los sucesivos días es más difícil continuar, tal vez el primero nos hemos pasado de la raya y sentimos agujetas o dolores difusos complicados de especificar, sólo que no queremos salir ese día y posiblemente tampoco los siguientes.  Buscamos una excusa para no correr.
   Me gusta…. sí, muchísimo, pero no me gusta correr por la ciudad, ni correr por asfalto, ni correr en una cinta.  Esa es la manera más rápida de que mi motivación se esfume.  La manera más rápida de que piense en que me gusta correr y que no lo haga.
   Si hay algo que adoro de vivir en Gipuzkoa es que en poco minutos puedes estar corriendo en el monte.  Aquí podría buscar alguna palabra para definir un profundo y hondo suspiro, pero no la encuentro.
   Cierro los ojos y pienso en como me siento cuando salgo a correr por el monte.  Siento el olor de la hierba mojada, de la tierra húmeda, el aire fresco en la cara.  Y el verde.  Ese verde.  Inunda mis ojos, se pierde en la lejanía hasta que el mar lo detiene.
   Caballos, vacas, ovejas, perros que ladran cuando pasas.  Caseríos tranquilos.  Castaños, robles, hayas, arces y más, muchos más.  No me gusta el barro pero no me importa cuando voy corriendo por el monte.
Sin sonidos estridentes, solo las hojas, el bullicio de los pájaros y tus pisadas.  El rumor del riachuelo que corre a tu lado y que te hace perder la concentración.  Ehhh!!!  Ya sabes dónde estás??  Y el deseo de correr crece todavía más.
   Me gusta correr.  Ya lo creo que me gusta.  Aunque pensándolo bien…. adoro correr.

 

 

2 comentarios

  1. es lo mismo que me pasa a mí ahora. Dejé las carreras largas por asfalto por problemas en la rodilla y me sumergí en el monte Ulía a intentar correr de otra forma. No me molesta nada y cada segundo em ese entorno me da vida…He probado por Belate, por Urdaburu…recorridos de poca pendiente y satisfactorios a tope…yo también adoro correr por el monte…

  2. Para mí ha sido todo un descubrimiento lo de correr por el monte y la verdad es que es increíble. Por ahora hacemos tramos cortos y con poca pendiente, a veces hasta la tengo que subir andando porque ya no doy más, pero vaya…. entrenamiento y más entrenamiento. Por algunos sitios es como correr en una alfombra mullidita, una gozada!!!!

    Un abrazo.

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