Aspe 2640m

 

De esta montaña había oido hablar lo justo: la ascensión por un bonito y vertiginoso corredor en su cara Noreste, pero para eso debía esperar al invierno. Cuando empecé a interesarme algo más era verano y vi que tenía una preciosa arista, conocida como la de los murciélagos a la cual se accede desde el Valle de Aisa.
Normalmente nunca miro en un mapa o en ningún libro donde quiero ir o donde quiero subir. Cuando estoy en la montaña, cuando llego a la cima es cuando me dejo llevar por lo que veo y con el brazo estirado y una gran emoción digo: allí, quiero subir allí!!!

Con el Aspe no me había pasado, solo sabía que existían un par de formas de subir que particularmente me atraían muchísimo. Teníamos planes este verano pasado, habíamos quedado con otra cordada para conquistar su cima por esa arista tan bonita, pero quizás el cansancio del día anterior (habíamos hecho la Tres Consejeros) unido al agua que tal vez no debí beber de un torrente, hicieron que mi cuerpo a la mañana siguiente no respondiera como me hubiera gustado. Aplazamos los planes y nos fuimos a Canfranc con la idea de dar una vuelta por un lugar hasta la fecha desconocido.

Y fue desde Astún la primera vez que lo ví con mis propios ojos. Y allí de pie, boquiabierta, me quede mirando el Aspe.
22/5/2010
Hemos quedado en Canfranc con tres amigos más: Kepa, Aurelio e Isabel. Dormiremos en las inmediaciones de la estación de esquí, en estas fechas desierta.
Subimos por las pistas de esquí (Tobazo) hasta el Puerto de Tortiellas. El lugar es de una belleza indescriptible.
Cuanto más cerca estamos más inaccesible nos parece.  La nieve, pese a la calor que está haciendo la encontramos en unas condiciones más que aceptables.  Hay restos de coladas por todas partes.
Una vez en el fondo del barranco remontaremos unos cuantos metros en dirección al Portillo.  Habrá tramos donde la inclinación es considerable, una vez superada la primera muralla la pendiente decrece hasta un primer collado, haciendo mucho más cómoda la ascensión.  Dejamos a nuestra izquierda el acceso al corredor NE, que quedará pendiente para la próxima temporada.
Una vez allí observamos el impresionante y expuesto flanqueo que tenemos que hacer hasta conseguir llegar al collado del Portillo, entre los 40-45º.  La nieve está en unas condiciones estupendas y facilita enormemente las ascensión, ese mismo ladeo con nieve helada hubiera sido muy peligroso que por lo visto es lo más habitual, al ser cara Norte.
Seguimos la marcada huella.
Me giro a contemplar lo que vamos dejando atrás…..
Una vez en el collado subiremos los pocos metros que nos separan de la cima.  Pese a lo avanzada de la primavera y al sol que está haciendo encontramos hielo, eso nos advierte de la rigurosidad de esa montaña algo a tener en cuenta para acometer futuras ascensión invernales.
Hace un día magnífico y aprovechamos para estar un ratito en la cima contemplando las vistas tan bonitas que hay desde ahí arriba.

 

 

Y nos iremos……..  a veces me cuesta trabajo tomar la decisión de volver y marcharme del Aspe será una de ellas.

Este invierno no he podido hacer todo lo que me hubiera gustado pero lo poco que he hecho me sirve para sentir la emoción de poder ascender a esos picos que un día cuando los ví se me quedaron clavados en el corazón.  El Aspe, pese a su modesta altitud es una montaña soberbia, que supera con creces los 3000 metros de otras compañeras más ansidadas que esta.

Un Comentario

  1. Me alegra saber que sigues disfrutando de los reinos de calma y silencios…

    Un beso desde las otras montañas…

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